Interpretación de la obra literaria y su evaluación. Algunos alcances

7bfd144ad54db0b909fd94e25812cdd8

¿Cuántas interpretaciones puede tener una obra literaria? ¿Existe el “único sentido” en la interpretación de la obra? ¿Cuál debe ser la gestión del profesor que debe “enseñar” la literatura?

Estas y otras preguntas se generan al momento de pensar en cómo estamos transmitiendo la literatura en nuestra sala de clases. Mucho de esta transmisión dependerá del contexto en el cual se desempeñe el/la docente y de lxs alumnxs que tenga a su cargo. Entonces, si lo vemos de esa perspectiva, la manera de enseñar o transmitir la literatura es múltiple y variable.

Uno de los problemas que se generan al momento de evaluar una obra literaria es el de la interpretación por parte del estudiante. Durante el desarrollo de la clase, la interpretación de un cuento, de una novela, de un poema, etc. puede ser trabajado de diversas formas. Una de las más empleadas es la de “interrogación didáctica” o el esquema “Pregunta-respuesta- evaluación” que en palabras de Barton (2007) son las siguientes: IRE (initiation, response, evaluation) or IRF (initiation, response, feedback) que es el esquema más común de gestión de roles dentro del aula y el que más utilizan lxs profesorxs al momento de proponer la interpretación de una obra. Este esquema de pregunta-respuesta-evaluación, generalmente no implica mayor gestión dentro del aula y genera una actitud pasiva del discente y un rol activo del o la profesor/a, ya que es este quien decide, finalmente, si la respuesta del alumnx es correcta o no. Dentro de la evaluación que están sometidos los profesores dentro de la escuela, esta rutina de gestión de roles es una de las más apreciadas y se estimula por parte de la dirección o coordinación. Sin embargo, llegado el momento de evaluar al discente  – generalmente mediante prueba escrita y en muchas ocasiones de opción múltiple – la interpretación que realiza nuestrx alumnx no cuadra con la esperada y los resultados no se dejan esperar: o son devastadores o profundamente cuestionables.

Uno de los aspectos que definen el nivel de competencia literaria es la capacidad para interpretar una obra literaria. En palabras de Culler (1975), tener una buena competencia significa: a) reconocer las marcas o indicios en un texto, b) tener  conocimiento de los códigos literarios y de las relaciones de intertextualidad, c) poseer conocimientos metaliterarios y d) integrar la propia experiencia lectora (Culler citado por Mendoza Fillola); por lo tanto, se está hablando de un nivel de competencia alto que se forma a través de la experiencia de lectura y también por un trabajo de mediación que se debe realizar no solo desde la escuela, sino también desde los círculos más íntimos en donde se desenvuelve el/la estudiante. Al momento de la evaluación, lxs profesorxs están esperando una respuesta que de cuenta de la competencia literaria del estudiante desde la perspectiva recién expuesta. Esto genera una serie de contradicciones.

Una de las primeras contradicciones tiene relación con la realidad aislada del aula y de la escuela en general. Cuando hablo de “realidad aislada” me refiero a que la escuela genera discursos sobre sí misma y no logra anexar los espacios no formales. Es decir, la realidad de esa aula se limita a los noventa minutos que dura la clase en donde se exponen temas y acontecimientos que poco o nada tienen relación con la vida del discente. Por lo tanto, no incorporar la experiencia del estudiante, su contexto, etc. limita la integración de lo leído en su vida. Muchxs profesorxs podremos pensar (o sentir) que efectivamente integramos el contexto personal de estudiante. Yo me pregunto si esto es así o lo que hacemos, en realidad, es integrar su experiencia desde nuestra propia perspectiva. Es decir, no hay una genuina apertura a las vivencias del estudiante, sino que estas son acomodadas al ritmo del aula y los valores que la escuela impulsa.

Otra contradicción subyace entre el concepto de competencia y los esfuerzos por estimular la lectura literaria tanto dentro del aula como en la vida del estudiante. Digo contradicción, porque el concepto de competencia recién expuesto responde claramente a un tipo de ciudadano que se espera sea culto en el sentido canónico del término y no sé si actualmente es lo que la sociedad demanda a sus ciudadanxs. Si analizamos las competencias que se exigen actualmente, la mayoría – sino todas – apuntan a la formación de un ciudadano que posea habilidades para enfrentar la vida cotidiana. El concepto de competencia literaria visto así, tiene aspectos abstractos muy difíciles de asir y cuantificar. El estímulo de la lectura literaria aborda aspectos relacionados con la emotividad, el contexto más próximo del estudiante y el cultivo de una literatura que pueda relacionar con su propia experiencia. Por lo tanto, ambas perspectivas (la teoría de la recepción y la sociología) deben tratar de confluir dentro del aula, cosa que es muy difícil de lograr, pues el/la docente tiende a caer en la rutina del análisis técnico de los elementos que componen la obra literaria y alejarse de la experiencia del estudiante.

Por lo tanto, vuelvo preguntarme ¿Tiene una obra literaria una única interpretación? ¿Debe nuestro estudiante “dar” con esa respuesta “única” o debe abrir un abanico posible de perspectivas que den cuenta de los aspectos de la obra? Creo que en definitiva, lxs profesorxs debemos dar la posibilidad  a nuestros estudiantes de que realicen una “ruta” de interpretación que integre tanto la suya como la de otros hombres y mujeres a lo largo de la historia. Para lograr eso tenemos a la tecnología de nuestro lado. Tenemos a google, tumblr, twitter, etc. una serie de sitios en donde obtener información, pero tal información no puede ser creada sin la propia voz del estudiante, su propia experiencia y una buena mediación del docente.

La interpretación única de la obra literaria es producto de la “pedagogía didáctica” según Kalatzis y Cope, que es una pedagogía que data del 1.500. Según esta pedagogía, en la interpretación del texto subyace la idea de verdad única. O sea, los textos solo pueden ser leídos en un único sentido que es, en el fondo, lo que el autor quiso decir. Kalantzis y Cope señalan que no nos podemos preguntar que quiso decir el autor realmente, pero es algo que comúnmente exigimos a nuestrxs alumnxs. Por supuesto, que los autores de las obras literarias ofrecen más de una interpretación; por lo tanto, saber el sentido correcto de los textos no es tan simple (Kalantzis & Cope, 2012). El exigir al alumnx una única interpretación del texto literario, invita a reflexionar si la escuela y la educación están dispuestos, en forma efectiva,  a acoger a la tecnología y a una visión de mundo mucho más amplia y diversa dentro de las prácticas de enseñanza.

Una de las maneras de flexibilizar la interpretación de la obra literaria dentro del aula es la integración de diversas perspectivas dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje; esto es, integrar en los procesos de iniciación, desarrollo y evaluación (en la jerga más simple),  procesos relacionados con la literacidad, la multiliteracidad y la multimodalidad en el aula. Esto no es solo la incorporación de un aula 2.0 dentro del proceso, sino también un diseño de sala de clase que propone una gestión que involucra una visión crítica de lo que se realiza. Cuando hablo de visión crítica, hablo de un escenario en donde es posible escuchar y gestionar la voz de todos los implicados. Una de las formas de lograrlo es proponer actividades en donde se compartan y debatan ideas, se permita integrar el mundo del adolescente, proponer la inclusión del internet dentro del aula (en un sentido amplio) y otras actividades que profundizaremos en otro post.

creative

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Paideia en fracción mínima II

Un sitio para repensar la educación literaria de los clásicos grecolatinos

Un poeta que habla español

blog de poesía inédita

Paideia en fracción mínima

Un espacio para repensar la educación literaria

fracción&mínima

Un espacio para viajes breves

Investigación y Docencia

Investigación y desarrollo pedagógico en Chile

El Alma en la Pluma Virtual

comentarios acerca de nuestra cotidianeidad...

La Fuerza de la Razón

Algunas ideas sobre Chile y el mundo

WordPress.com

WordPress.com is the best place for your personal blog or business site.

A %d blogueros les gusta esto: